San Valentín con quien amas

2018.02_valentin_blog

Un año más llega el 14 de febrero, fecha señalada en la que celebramos el amor comúnmente en pareja, pero que también podemos aprovechar para demostrar a nuestros seres queridos cuánto los estimamos con pequeños gestos.

San Valentín es una celebración por tanto que, más allá de todo componente comercial que ensombrezca su espíritu, nos puede servir de excusa para tener un detalle extra con la persona que tenemos a nuestro cuidado. La ocasión perfecta para hacerlos sentir queridos y necesarios en nuestras vidas.

Qué regalar a nuestro ser querido por San Valentín

Aprovechando esta fecha, podemos regalar lo más apreciado por una persona mayor: tiempo en familia. No hace falta que nos gastemos dinero en objetos que apilar sin más, sino en una actividad que aúne sus aficiones con el hecho de poder compartirlas con sus seres queridos.

Si nuestra persona mayor es un gran aficionado al cine, podemos aprovechar para que a los pequeños de la casa, le muestre películas de su infancia y pueda compartir con ellos los recuerdos de aquellos tiempos.

No obstante, si queremos tener un detalle físico con ellos, podemos acudir a regalos que sirvan para potenciar sus estímulos: desde juegos de mesa que mejoren la memoria, hasta videojuegos psicomotrices como los de la popular videoconsola Wii. Regalos artesanales como un álbum de recortes con sus recuerdos o grabaciones de su música favorita también son altamente recomendables para acertar de pleno en este día donde se celebra el amor.

La idea general para el regalo en soporte físico perfecto es por tanto que fomente su actividad cerebral, ya sea mediante la ejercitación (puzles, pasatiempos, ajedrez, etc.) o mediante la evocación de recuerdos (una foto enmarcada, un tocadiscos, etc.).

En este aspecto también podemos buscar la utilidad del objeto a regalar en sí, como pudieran ser aquellos que minimicen la pérdida de reflejos (un libro electrónico en vez de un libro tradicional si tiene problemas de visión) o les ayude a mejorar su salud (pulsera cuantificadora, tensiómetro, etc.), pero en estos últimos casos debemos cuidar que se compensen con otros detalles o no vean en el regalo una forma de “control”.

Una celebración para el resto del año

San Valentín nos debe servir “de excusa” para no tener que esperar a un cumpleaños, a las próximas navidades o a cualquier otra fecha señalada para materializar el cariño que tenemos a nuestro ser querido, pero no nos debemos olvidar que este tipo de detalles se deben tener a menudo con nuestros mayores.

El hecho de verse rodeado de su familia, de sus seres queridos, el hecho de compartir tiempo, de realizar actividades que mejoren sus capacidades cognitivas… Todo ello no debe estar sujeto a un calendario fijo, sino que deben ser detalles, planes, que se lleven a cabo de forma frecuente.

En la rutina diaria por ejemplo, podemos regalarles momentos que compartir con nosotros mismos integrándolos en tareas cotidianas sencillas como, en el caso de la cocina, el preparado de aquellos platos que no supongan un manejo de herramientas peligrosas. Actividad que no sólo le serán prácticas para mantenerse activos, sino también para sentirse valorados y útiles.

Comenta

Deja un comentario

Artículos relacionados