La higiene de manos

¿Cómo prevenir constipados otoñales?

2017.11_otoño

Después de este verano especialmente largo, tenemos aquí ya el otoño. En otoño los días se acortan, hay diferencias térmicas importantes entre las primeras horas de la mañana y la noche (que son frías) y las horas de máximo calor del mediodía. En estas condiciones nuestros mayores son especialmente sensibles a sufrir constipados. Hay que recordar que no es el frío lo que causa los catarros, sino los virus, que se transmiten con más facilidad cuando descienden las temperaturas.

Según la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG) las personas de más de 65 años son población de riesgo para sufrir resfriados. Si a esto le unimos que algunos de nuestros mayores tienen patologías crónicas como la hipertensión arterial, diabetes, alteraciones cardio-vasculares, etc., aprender a prevenir los catarros es una razón de peso para evitar que sus patologías de base se compliquen.

Algunas de las pautas que pueden ayudarte a minimizar el riesgo de contraer un constipado son:

  • Vida saludable y alimentación rica en vitaminas (sobre todo la C, presente en cítricos, kiwis, papaya, etc.)
  • Ventila el espacio donde estará la persona mayor.
  • No le expongas a cambios de temperatura.
  • Abrígale de manera adecuada.
  • Hacer algo de ejercicio (con pasear un poco diariamente bastaría)
  • Mantener una correcta higiene de manos, los constipados están provocados por un virus y hay más de 200 variedades que son responsables del síndrome gripal por lo que la correcta higiene de manos es fundamental, lavarse las manos o utilizar un antiséptico tipo Sterillium® es lo más eficaz, con sólo 30 segundos Sterillium® es capaz de inactivar el 99.99% de los gérmenes presentes en las manos.

Si pese a estas medidas higiénico-sanitarias la persona de la que te ocupas ha contraído la gripe te dirá que está cansado, y que tiene pocas ganas de hacer cosas, etc. Si tu familiar tiene un grado de dependencia elevado o tiene problemas de comunicación serás tú el que percibas algunas de estas cosas:

  • Notas que la persona mayor de la que te ocupas “está rara”.
  • Tiene astenia o pocas ganas de hacer cosas.
  • Come menos.
  • Está más irritable.
  • Puede que se queje de dolor musculo-esquelético, o se lleve las manos a las articulaciones ya que el dolor articular es muy común en el síndrome gripal.

¿Sabes ya lo que tienes que hacer para prevenir los resfriados este otoño? Acuérdate, la higiene de tus manos y las suyas es uno de los pilares fundamentales para mantener alejados a los virus.