Actividades para mantener activo

Días fríos

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Qué hacer con un dependiente en el hogar cuando hace frío

La temporada invernal tiene mucho de entrañable: son momentos de recogimiento en los que podemos convertir nuestro hogar en un refugio del frío haciéndolo lo más acogedor posible.

La fórmula es sencilla: combinar el entretenimiento que nos pueda ofrecer con entrenamiento de la salud mental y el ejercicio físico que permiten estimular tanto al cuidador como a la persona dependiente.

Actividades para realizar con personas dependiente en el hogar los días de frío

  • Manualidades: Cada vez es más amplio el abanico de actividades artesanales que poder realizar al calor del hogar. Desde las más tradicionales como la papiroflexia, la alfarería o el punto de cruz, hasta las más innovadoras y que incluyen estímulos sensoriales para mejorar el funcionamiento neuronal como dibujar mandalas. Busca la que mejor encaje con vuestras aficiones y compártelas con tu ser querido.
  • Musicoterápia: El poder de la música es una herramienta que reduce el estrés y la ansiedad de la persona al cuidado. Por otra parte permite combinar su uso con otras actividades como el yoga o ejercicios de relajación que potencien sus efectos beneficiosos.
  • Cocina: Integrar a la persona dependiente en tareas del hogar no sólo lo mantiene entretenido, sino que estimula su autoestima al hacerlos sentir útiles. Reserva para tu ser querido aquellas actividades que no les resulten complicadas y que le permitan estar a tu lado en estos momentos.
  • Jardinería: tener reservado en la casa un espacio done cuidar plantas y que entre los dos las “miméis” y veáis crecer no sólo aumenta el vínculo con la persona a tu cuidado, sino que la mantiene ilusionada y activa.
  • Juegos de mesa: Si respecto a las manualidades la gama es amplia, en cuanto a juegos de mesa, y no tan de mesa como los tecnológicos (videoconsolas participativas y con un alto componente social como la Wii), el espectro es casi infinito. Alterna juegos que potencien su actividad neuronal con otros que le traigan gratos recuerdos o incluyan ejercicios que lo mantengan activo.
  • Baile: ¿Qué tal si los beneficios de la musicoterapia los combinamos con pequeños pasos de baile? Acompáñalo en los compases y elije melodías que le puedan evocar recuerdos de su juventud. Si la movilidad es reducida, enséñale a usar instrumentos musicales sencillos.

Estos son algunos ejemplos de actividades que impiden que el frío nos detenga en nuestra casa.

¿Cuáles son tus preferidos? ¡Cuéntanoslo!