Accesibilidad en edificios

Dependencia y accesibilidad

El pasado mes de diciembre entró en vigor el Real Decreto Legislativo de 2013 por el que se aprobó el Texto Refundido de la ley General de Derechos de las Personas con Discapacidad y de su Inclusión Social.

Pese a que la teoría y la legislación amparan a las personas con movilidad reducida, desafortunadamente en la práctica no todo es tan sencillo. Según este artículo que publicaba el país el pasado noviembre y previa la entrada en vigor del Real Decreto, en España el 77% de los edificios aún no habían eliminado las barreras arquitectónicas. Este mismo periódico publicaba en julio de este año una noticia según la cual una comunidad de vecinos (gran parte de ellos jubilados y con pensiones mínimas) no podía hacer frente a los gastos de instalación de un ascensor. La polémica está servida ya que la ley habla de “ajustes razonables”.

En este contexto cobra sentido aclarar los conceptos de accesibilidad y usabilidad puesto que son dos ideas interrelacionadas, pero con matices diferentes.

La accesibilidad universal es la característica que deben cumplir los entornos, bienes y servicios para permitir que todas las personas puedan utilizarlos y disfrutarlos. Una buena accesibilidad es aquella que facilita la vida a las personas que tienen movilidad reducida o algún tipo de limitación sensorial. Para que un espacio se considere accesible debe ser funcional, seguro y garantizar su utilización autónoma y cómoda para las personas con movilidad reducida.

La usabilidad por su parte se refiere a la facilidad con que las personas pueden utilizar un producto o sistema y está relacionada con la simpleza, la facilidad, comodidad y practicidad del uso. La usabilidad es una condición necesaria, pero no suficiente para ofrecer una buena accesibilidad.

Se estima que en España hay actualmente unos 400.000 edificios antiguos de cuatro o más pisos con problemas de accesibilidad, bien porque no tienen ascensor o bien porque presentan problemas de acceso a los portales o dentro de los mismos.

Generalmente las obras de acondicionamiento que se requieren en una comunidad de vecinos para hacer del entorno un espacio accesible son:

  • Creación de rampas.
  • Instalación de un ascensor.
  • Eliminación de barreras para colocar una plataforma elevadora.
  • Instalación de sillas salva escaleras.

Desde que se reguló la situación de las personas con movilidad reducida se ha avanzado mucho, pero todavía queda trabajo por hacer. Antes de despedirnos queremos saber qué repercusiones ha tenido en tu día a día como cuidador esta situación. Cuéntanoslo, ya sabes que nos gusta escucharte.

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