¿Cómo gestionar la falta de tiempo en el cuidador?

Gestionar la falta de tiempo en el cuidador: ¿cómo enfocarla?

¿Os acordáis que comenzamos el año con los propósitos y rutinas que os ayudarán a mejorar vuestra labor cuidadora? Entre ellos, incluíamos como una de las metas a conseguir dentro de nuestro día a día cómo sacarle el máximo provecho a cada tarea. Para ello, no sólo debemos disponer de tiempo, sino saber gestionarlo para que no tengamos la sensación de encontrarnos dentro de una maratón por sacar adelante cuanto más mejor: situación que nos llevará irremediablemente a una sensación de fatiga o de cuidador quemado.

Por esta razón, os vamos a hablar no sólo de cómo podemos sacar tiempo de donde en principio parece que no hay, sino a poder disfrutarlo, paladearlo: ya sea para nuestro necesario disfrute personal o para compartirlo con nuestros seres queridos.

Divide las tareas imprescindibles

Uno de los principales problemas que nos lleva al síndrome burnout no sólo en los cuidados, sino en toda actividad diaria que realizamos en el trabajo, en el hogar etc., es que nos hemos malacostumbrado a definir como “urgentes” muchas acciones que realmente no lo son.

“Si todo es urgente, nada lo es: aprende a distinguir las prioridades de las que no las son”

Para que no te pueda la falta de tiempo y te aborde una sensación de agobio constante, prueba a agendar tus tareas diarias y marcar cuáles son realmente necesarias que realices sí o sí, y cuáles pueden esperar a una ocasión en las que le puedas dedicar tiempo sin prisas.

Suma siempre que puedas

Teniendo en cuenta las tareas diarias, ten presente que hay tres necesidades que debemos cumplir para que la gestión del tiempo no acabe con nuestra energía:

  • Las tareas necesarias para nuestro mantenimiento: si dependemos de un trabajo para nuestra estabilidad, no podemos suprimirlas y debemos reservar ese tiempo concreto al día. También se incluyen aquellas destinadas al hogar, como la compra de alimentos, la higiene, etc.
  • Las tareas necesarias para el cuidado de nuestro ser querido: una persona dependiente necesita que tengamos en cuenta tanto sus necesidades más básicas como aquellas que le aporten confort y seguridad.
  • Las tareas necesarias para nuestro bienestar: no sólo tenemos que tener en cuenta la gestión del tiempo para evitar la sobrecarga, sino para proporcionarnos momentos de ocio y entretenimiento necesario para que podamos cuidar siempre desde el cariño y nunca desde la obligación.

Una vez tenidas en cuenta estas tres necesidades básicas, procura que no sean excluyentes entre ellas. Por ejemplo, el tiempo de traslado desde casa al trabajo no lo dediques a llenarte la cabeza con todo aquello que vas a hacer en tus ocho horas laborales, sino para leer, escuchar música, hacer pasatiempos, etc. o una vez llegues a casa, practica el ocio inclusivo con tu ser querido.

Multiplica apoyos

No es la primera vez ni será la última que te insistimos en este tema: no estás ni debes estar solo en la tarea de cuidar.

Si llegas a una situación continua de ahogo por no llegar a todas las tareas, pide ayuda: primeramente a tus familiares más cercanos y si no es posible, a instituciones o programas de ayudas.

Desde El Rincón del Cuidador© tienes a tu disposición nuestra comunidad de cuidadores en la que siempre que nos sea posible, podemos aportar nuestro granito de arena entre todos.

Resta negatividad

Recuerda que la finalidad de todos estos puntos no es disponer de X horas al día para hacer lo que te convenga, sino siempre disponer de tiempo para lo que necesites que te permita realizar los cuidados sin una sensación de obligatoriedad: cambiar el “debo” por el “puedo y quiero”.

Por ello, nuestro bienestar sí que se convierte en “urgente” cuando nos aborda continuamente una sensación de negatividad y pesimismo. Ante ello, destina el tiempo necesario para cambiar la situación como creas conveniente.