¿Sabías que hay diferentes tipos de cuidadores?

Hoy desde el Rincón del Cuidador ® queremos hablarte de las distintas maneras de cuidar que existen, para que conozcas qué tipo de cuidador eres para mejorar y disfrutar de tu trabajo, y saber cuidarte mejor.

Según el grado de implicación puedes encontrarte entre alguno de estos tres:

  • Eres un cuidador principal, o persona principal de apoyo si eres un miembro de la unidad familiar, resides en el propio domicilio de la persona a quien cuidas o muy próximo a éste.
  • Perteneces al grupo de cuidador informal, si formas parte del entorno familiar y colaboras en mayor o menor medida en la atención de la persona dependiente.
  • Cuidador formal, si eres aquella persona que tiene la formación adecuada y recibe una remuneración por el trabajo que realizas.

Si eres un cuidador principal o la persona principal de apoyo, tú también necesitarás de vez en cuando sentirte apoyado, ¿recuerdas los consejos que te dimos desde el Rincón del Cuidador ® en post anteriores para hacer tu tarea de cuidador más amena?

Según la motivación que te lleve a cuidar de una persona dependiente puedes situarte en alguno de estos casos. Tu motivación de cuidar puede estar generada por:

  • Altruismo, cuidas de la persona que lo necesita, sea o no tu familiar porque ello te hace sentir bien.
  • Reciprocidad, en otras épocas de su vida la persona dependiente ha cuidado de ti y ahora tú sientes que debes cuidar de él/ella.
  • Gratitud que te demuestra la persona a la que cuidas.
  • Aprobación social de tu entorno.
  • Culpabilidad, tienes sentimientos de culpa generados en el pasado y cuidar supone reciclar esos sentimientos.
  • Censura de tu circulo, crees que si no cuidas en casa de la persona dependiente serás mal valorado/a por tu entorno

Generalmente una relación de ayuda y cuidado cultivada desde una motivación altruista y de gratitud genera menos conflictos en la persona del cuidador que una basada en la culpabilidad o en la aprobación social.

Desde el Rincón del Cuidador ® te animamos a que analices y compartas con nosotros qué grado de implicación tienes, qué haces, y sobre todo por qué lo haces, ello te ayudará a conocerte mejor y a examinar tus fortalezas y reforzarlas y a conocer también tus puntos débiles que quizá necesitan ser re-estructurados.

¿En qué rol de cuidador te sitúas? ¿Te sientes cómodo en el lugar que tienes? Cuéntanoslo.