Taller para descubrir tu mundo emocional

No hay emociones positivas, ni negativas, las emociones son solo información; pequeños carteros que llaman a nuestra puerta para darnos un mensaje. ¿Sabes qué tipo de mensaje te da la rabia?, ¿y la tristeza?, ¿para qué está diseñada la alegría?, ¿por qué la sorpresa se considera una emoción puente o por qué el miedo tiene una fase fría y otra caliente? ¿Sabes qué hace tu cartero si no estás habituado a escucharlo?; ¿deja de llamar?, ¿se va?, ¿golpea más fuerte…?

Así es como las hermanas Bustos; Marta, enfermera, coach y redactora de contenidos del Rincón del Cuidador, junto a su hermana Lluvia, técnico superior de educación y estudiante de psicología abrían el pasado 18 de abril la sesión en Activa tu vida, un programa diseñado por DiotOcio para Espacio Pozas 14 , lugar que creó la Cruz Roja de Madrid hace unos años con el objetivo de aunar personas, valores y conocimiento.

Las emociones son información

El lunes 18, fue un día emocionalmente intenso y didáctico para los asistentes a la charla-taller. Con un hilo conductor que permitía explorar la vertiente cognitiva y kinestésica de las emociones, Lluvia y Marta invitaron a los presentes a vivir cada una de sus emociones y a encontrar ellos mismos las respuestas a las preguntas planteadas.

A continuación recogemos algunas de las impresiones que flotaban en el ambiente y que pudimos captar al cierre de la sesión, y que nos indican cómo, tras estos talleres, el público asistente es capaz de comenzar a gestionar sus propias emociones y lo que resulta aún mejor, sentirse capaz de compartirlas:

En dos horas me he dado cuenta de que he aprendido e interiorizado varios conceptos, me llevo “la mochila llena de herramientas”– comentaba una maestra de educación física.

Una vecina del madrileño barrio de San Bernardo, decía que tenía que haber traído a toda su familia.- Estas cosas deberían enseñarse en las escuelas, seriamos más felices– Sintetizaba.

Me quedo con la validación de emociones y dirección en las conductas– Matizaba un profesional sanitario que acudió a la cita.

Coherencia entre lo que pienso, hago y siento– Resumía un jubilado.

Higiene emocional, me ha cautivado esa idea-Concluía una economista.

Utilizando una metodología participativa y creando un clima de absoluta confianza, estas dos hermanas nos hicieron entender qué conceptos elementales, cómo conocer qué tipo de información nos da cada emoción básica, comprender y respetar que todos tenemos un terreno emocional propio -compuesto por nuestro bagaje socio-cultural y nuestras experiencias vitales- y estar motivado para querer entender y cultivar ese terreno propio, supone ya una base estable y sólida en la empezar a crecer emocionalmente.