¿Cómo cambiar un absorbente en una persona en silla de ruedas?

Cambio de absorbente en personas en silla de ruedas

Las personas dependientes con movilidad reducida pueden representar un gran desafío para los cuidadores, sobre todo si son personas mayores que acarrean problemas típicos de esta etapa de la vida. Así, no es lo mismo cuidar a un paciente que puede desplazarse por sí solo y movilizarse con más libertad que el que no cuenta con esas posibilidades. La responsabilidad del cuidador es mayor debido a estas limitaciones.

Tal como hemos mencionado en otros artículos, uno de los trastornos más comunes en pacientes ancianos es la incontinencia urinaria (IU). Este problema entendido como la pérdida involuntaria de orina se genera como consecuencia de una alteración en la fase de llenado/vaciado vesical. A medida que avanza la edad, también lo hace la IU y en muchas ocasiones los tratamientos no funcionan por lo que hay que optar por el uso de absorbentes.

La colocación de absorbentes en pacientes dependientes es un reto. Pero no te preocupes, hay técnicas que te pueden ayudar a ti, además de no correr riesgos de fugas y lesiones para el usuario y el cuidador en el momento del cambio de absorbentes.

¿Qué tener en cuenta a la hora de cambiar un absorbente?

Como regla general, hay medidas que debes tomar sin importar que limitación tenga la persona que vas a cambiar:

  • Lava tus manos antes y después de cada cambio de Usa una solución hidroalcohólica
  • Retira el absorbente por la parte posterior del cuerpo de la persona, de delante hacia atrás
  • Realiza una higiene adecuada de la zona del absorbente
  • Activa el absorbente, dándole forma de barco para asegurar que las barreras antifugas están levantadas
  • Coloca el absorbente por la parte de delante del cuerpo, de delante hacia atrás
  • En este artículo describimos la colocación de un absorbente Anatómico. Aunque el perfil de paciente dependiente también puede usar productos absorbente elásticos. En el caso de Anatómico, asegúrate de que las costuras de las mallas que sujetan el absorbente estén hacia fuera, así evitarás que rocen o hagan presión sobre la piel

Con respecto a la persona que se encuentra en silla de ruedas, ten en cuenta estas recomendaciones:

  • Si la persona al menos puede mantenerse derecha, debes asegurarte de que tenga un punto de apoyo al momento de cambiarlo.
  • Si está en silla de ruedas, es conveniente apoyar el respaldo de la silla contra la pared y frenarla para evitar que se desplace.

¿Cómo cambiar un absorbente en una persona en silla de ruedas?

Sigue estos pasos:

  1. Coloca la malla a la altura de las rodillas, si es el caso de un absorbente anatómico.
  2. Coloca el absorbente entre las piernas, de delante hacia atrás, asegurándote de que la parte absorbente esté colocada hacia arriba, en contacto con la piel
  3. Estira la parte delantera y fíjala al vientre
  4. Sube la malla y cubre la parte delantera
  5. Levanta la persona
  6. Estira la parte trasera tirando por lo alto de las nalgas cubriendo con la malla
  7. Asegúrate de que el absorbente está centrado en línea a la columna vertebral
  8. Ajusta todo el conjunto

La selección del absorbente depende del nivel de incontinencia y estado físico y mental del usuario.

Con sujeción con mallas, como descrito, nos encontramos los absorbentes rectangulares y los anatómicos. Los primeros son los rectangulares, compresas rectangulares que se ajustan a través de mallas elásticas y se adaptan al cuerpo. Son adecuados para usuarios que se inician en la incontinencia. Mientras que los anatómicos son absorbentes con forma anatómica. Con aberturas en la zona inguinal que se fijan mediante mallas elásticas. Posee una excelente adaptación y es discreto. Suele llevar a lo largo del producto unas barreras laterales que evitan fugas de orina o heces entre las piernas. Ambos son de talla única, y pueden venir en sus versiones de día, noche y supernoche (según el nivel de incontinencia urinaria del usuario).

Por otra parte, en la silla de ruedas se pueden usar protectores como empapadores o salvacamas, que son cuadrantes de celulosa que se utilizan para proteger el colchón y que se pueden aplicar a la silla de ruedas.

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