Entender y gestionar el miedo del cuidador

Hoy en el Rincón del Cuidador®, como te prometimos al cerrar el artículo de la tristeza, vamos a hablarte del miedo.

Esta emoción tiene clásicamente una percepción negativa, pero recuerda que las emociones en sí mismas no son ni negativas ni positivas, son sólo reacciones ante ciertos estímulos internos o externos. Es por eso que en inteligencia emocional no nos gusta hablar de emociones negativas o positivas, sino de emociones placenteras y emociones displacenteras.

Para que interaccionar con tu miedo no sea una experiencia desagradable, para que conozcas mejor tu miedo y sepas cómo gestionarlo vamos a explicarte algunas cosas sobre esta emoción:

¿Qué es el miedo?

El miedo es una señal de advertencia ante un posible peligro físico o psicológico.

“El miedo es una señal de advertencia que genera nuestra mente ante un posible peligro”

Esta emoción lleva implícita una auto-percepción de inseguridad con respecto a la capacidad para manejar una situación. Además, tiene la capacidad de movilizar muchos recursos con el objetivo de afrontar la situación.

¿Qué función cumple el miedo?

La función adaptativa del miedo es protegerte, para ello tu cuerpo y tu cerebro se preparan de varias maneras:

En la primera fase (también llamada fase fría), disminuye el riego sanguíneo de tu sistema musculo-esquelético y de tu piel: tienes frio y estás pálido (de ahí que tengas escalofríos yte quedes blanco ), aumenta el riego sanguíneo de tu cerebro, para que puedas valorar con rapidez ante qué tipo de estímulo estás reaccionando.

En la segunda fase, o fase caliente, vas a llevar a cabo una acción adecuada al estímulo que provocó la emoción. Para que seas capaz de hacerlo, vuelve a aumentar el riego sanguíneo de tu sistema musculo-esquelético porque estás preparado para pasar a la acción; está acción a veces es huir y a veces es enfrentar el estímulo que ha provocado el miedo.

¿Qué hago con el miedo? ¿Cómo lo gestiono?

Lo más importante a la hora de interaccionar con una emoción es validar la emoción, es decir, aceptar que tienes miedo y saber cómo te comportas cuando interactúas con él. él. Para que conozcas mejor tu miedo te sugerimos que des estos pasos:

  • Lo primero que te invitamos a hacer es analizar qué tipo de miedo estás sintiendo y preguntarte: ¿Este miedo es real o irreal? ¿Qué estímulo lo está provocando? ¿Has estado pensando algo que pueda estar relacionado con el miedo que sientes? Si es así, ¿en qué estabas pensando?
  • Lo segundo es cuantificarlo. ¿Cómo de grande es mi miedo? De 1 a 10, ¿qué puntuación le darías? Si has cuantificado el miedo con una puntuación alta, vuelve a cuestionarte ¿esto es realmente tan peligroso?
  • Lo tercero es plantearte si realmente eres capaz de manejar la situación, recuerda que a veces pensamos que no somos capaces de gestionar una situación antes incluso de haberla experimentado. Intenta recordar otras situaciones en las que hayas sentido miedo y analiza qué hiciste para sentirte mejor. ¡Seguro qué encuentras muchos recursos que no creías tener!
  • Lo cuarto es reconocer en qué parte del cuerpo sientes tú el miedo y qué efecto tiene en ti, ¿te paraliza, te activa, tienes escalofríos, sientes calor?

La próxima vez que sientas miedo anímate a seguir estos pasos y cuéntanoslo, seguro que tus hallazgos emocionales son de gran interés para nosotros y para otros cuidadores.

nieves

Yo ahora mismo siento miedo de ir a la habitacion y que este muerta y me pongo mala estoy con mucha ansiedad

Alondra

Me suelen dar crisis de miedo.con escalofríos. Se me quita el apetito.todo olor me repugna.