Técnicas de higiene para encamados

tecnicas_higiene
Cuidar la higiene de las personas encamadas es esencial para mantener su bienestar. Se trata de una tarea que requiere nuestra atención y esmero si se quiere realizar de forma correcta. Por eso te explicamos algunas técnicas para realizar una higiene asistida.

Es esencial seguir siempre el mismo orden, así nunca te dejarás ninguna parte del cuerpo: empieza con las partes más limpias y dirígete hacia aquellas más sucias.

pdf_icon Regístrate para Técnicas de higiene para encamados


Te recomendamos el siguiente orden:

  1. Higiene de los ojos, oídos, cara, vías nasales, cuello, boca y dientes.
    1. Ojos: Coge una toalla mojada por una esquina y limpia suavemente desde el exterior hacia el interior del ojo. También puedes limpiarle los ojos con una gasa Medicomp® mojada con suero fisiológico Lusan®.
    2. Oídos: Moja otra esquina de la toalla y limpia los oídos.
    3. Cara y cuello: Pasa una toalla mojada por el resto de la cara y por el cuerpo. Es importante que a medida que vas lavando, vayas secando, para que no queden partes húmedas.
    4. Boca: Si la persona se puede cepillar los dientes por sí sola lo mejor es que lo haga ella misma. Si no, usa una gasa con colutorio. Los labios deben estar siempre hidratados, para conseguirlo usa bálsamo labial.
  2. Brazos y manos: Para limpiar las manos y las uñas, sumérgelas en una palangana y corta las uñas en redondo. Seguidamente, moja una esponja y limpia, enjuaga y seca los brazos y las axilas. Debes secar cuidadosamente las axilas y aplicar desodorantes no alcohólicos.
  3. Tórax y abdomen: Limpia con una toalla húmeda y seca bien los pliegues mamarios, ya que la humedad puede favorecer la aparición de hongos e irritaciones.
  4. Piernas y pies: Limpia, enjuaga y seca las piernas. Observa el estado de los talones y corta las uñas de los pies (siempre rectas). Si detectas que tiene la piel seca, aplícale crema hidratante como la loción corporal Menalind®.
  5. Espalda y glúteo: Acomoda a la persona encamada de lado, ayudándote de almohadas para calzar el cuerpo. Lava la espalda, el glúteo y la zona perianal, hidratando si es necesario.
  6. Genitales: Coloca una bacineta o empapador para no mojar la cama. Separa las piernas y vierte dos jarras de agua (la primera jabonosa y luego normal), y después seca con cuidado de arriba abajo. Como alternativa puedes utilizar las toallitas húmedas de Menalind® o la espuma de limpieza de Menalind® junto con la manopla Vala Clean® Soft.
  7. Cabello: Péinale el pelo cada día y, si es posible, lávaselo. Para lavar el pelo, ubica la cabeza de la persona sobre un plástico cerca de un lateral de la cama, deja un cubo en el suelo y vierte con mucho cuidado agua con una jarra sobre la cabeza. Primero enjabona, luego enjuaga y finalmente seca con una tolla y un secador.

Es muy importante que no dejes ninguna parte del cuerpo húmeda y que la higiene se realice con constancia. Seguro que la persona mayor de la que cuides te estará muy agradecido.