Cómo actuar ante un principio de demencia senil

2017.10_demencia

La demencia senil es el resultado del envejecimiento del sistema nervioso, que reduce su funcionamiento, produciendo una pérdida de las capacidades cognitivas.

Este proceso por tanto no se produce de inmediato, sino que se manifiesta poco a poco mediante comportamientos como dificultad en la toma de decisiones, desorientación, dificultades en la comunicación, pérdida de memoria y otros síntomas que acaban por producir cambios en el comportamiento de la persona mayor.

Estos cambios se traducen en ira y conductas agresivas, negatividad, alteraciones del estado de ánimo, y otros efectos secundarios que conviene que tengamos detectados para poderlos tratar adecuadamente.

Cómo comportarnos ante los primeros síntomas de demencia senil

  • Toma el control de sus aspectos diarios paulatinamente: la brusquedad causa respuestas muy negativas en los ancianos con principios de demencia senil. Así, cuando detectamos la aparición de éstas, no debemos privarlos de su independencia de golpe, sino paulatinamente y con cuidado de que no sienta invadida su autonomía.
  • Actúa primero en los aspectos que afecten a su seguridad: comienza a intervenir tomando el control en aquellos aspectos que, como es el caso de la conducción, puedan suponer un peligro para su integridad, y poco a poco ve trasladando este control a otros como la administración económica.
  • Minimiza distracciones: un anciano con principio de demencia senil se distrae con facilidad, lo cual puede llevarle a que no entienda o comprenda su entorno o se frustre al no ser capaz de hacerse entender. Para ello evitemos estímulos externos que dificulten su comprensión, como una televisión encendida cuando le hablamos.
  • Evita la confrontación y elimina estímulos negativos: para evitar cambios de humor negativos, debemos siempre procurar referirnos a nuestros mayores de forma tranquila y amable. Si conocemos de temas que les frustran o enfurecen, debemos eliminarlos para que no les den pie a estos cambios.
  • Haz todo lo posible por una comunicación fluida: frases cortas, pausadas, fluidas sólo cuando tenemos la certeza de que se están entendiendo (como por ejemplo si vemos que asiente con la cabeza o no muestra signos de extrañeza) y repitiendo nuestro mensaje cada vez que podamos sin que suene forzado.

Cómo prevenir y reducir el principio de demencia senil

Tal como hemos visto, la demencia senil está muy ligada con la pérdida de concentración, por lo que todo ejercicio que fomente la memoria y ayude a centrar la atención, disminuirá los efectos de la demencia senil:

  • Realiza conjuntamente ejercicios para la memoria: sudokus, crucigramas, juegos como las damas o el ajedrez… ayudan a que la mente se mantenga activa y por tanto, no se degenere a mayor velocidad.
  • Mantén una comunicación constante: debemos mantener a la persona mayor dentro de un entorno social activo. Nunca debemos aislar a una persona con principio de demencia senil y procurar que siempre reconozca su entorno.
  • No olvides la actividad física y una buena alimentación: los cuidados de nuestros mayores no se limitan a mantener su actividad cerebral. El ejercicio físico fomenta el riego sanguíneo que ayuda a nuestro cerebro, así como los alimentos ricos en antioxidantes lo protegen.