Consejos para viajar con una persona dependiente

Ya ha llegado la Semana Santa y en fechas como estas tenemos la excusa ideal para desplazarnos a otros lugares y desconectar de nuestra rutina. Cuando convivimos con un familiar dependiente a menudo nos cuesta más tomar la decisión de irnos de viaje, pero puede ser una gran idea ya sea para ir al pueblo a visitar a la familia o para conocer un lugar nuevo. Tanto tú como tu familiar os merecéis cambiar de aires.

El verano pasado el 21,2% de los cuidadores de familiares dependientes contrataron ayuda privada en las vacaciones de verano, el 24% dispusieron de ayuda familiar esporádica y el 4,2% recibieron ayuda de los Servicios Sociales según el último Barómetro del Mayor de la Unión Democrática del Pensionista (UDP).

Sea como sea, la dependencia no tiene por qué obligaros a quedaros en casa ¡Ya es hora de disfrutar de unos días de desconexión juntos! Para ello, existen ciertos puntos que debes conocer para asegurar que este viaje no repercuta negativamente sobre la salud o bienestar de tu familiar dependiente. A continuación hablamos sobre cómo viajar con personas con dependencia cognitiva y física, siendo conscientes de que cada uno de los casos presenta necesidades diferentes.

Dependencia física

Existe un protocolo especial en aeropuertos, estaciones de tren y otras instalaciones para tratar a las personas con movilidad reducida. Así, se puede disfrutar de servicios como asistencia personal, transporte en silla de ruedas, asistencia al subir al medio de transporte, etc. sin ningún tipo de coste añadido. La solicitud de este tipo de asistencia en caso de que vayamos a viajar en avión se puede realizar directamente desde la página web de Aena.

Eso sí, es aconsejable realizar la reserva entre 7 y 2 días de antelación para asegurarnos de que podremos contar con dicha asistencia. De hecho, en el caso del avión por ejemplo, el número de personas con movilidad reducida que pueden viajar en un mismo avión está limitada por motivos de seguridad.

En caso de viajar en tren, Renfe también ofrece el servicio Atendo, ayudando a las personas con movilidad reducida a transitar por las estaciones e incluso subir y bajar de los trenes.

Dependencia cognitiva

Cuando viajamos con una persona que tiene dependencia cognitiva, sin embargo, las precauciones que deberemos tomar serán distintas. Siempre debemos tener en cuenta que estas personas sufren de una gran desorientación espacio-temporal al trasladarse de un lugar a otro.

Es por ello que antes de iniciar el trayecto deberemos hablar con nuestro médico para que nos dé algunos consejos. Explicar a la persona dependiente detenidamente hacia dónde nos dirigimos, cuánto tardaremos o cuántas paradas realizaremos e ir recordándole periódicamente en qué fase del trayecto nos encontramos puede ayudarle a mantenerse orientada. El coche suele ser el medio de transporte más recomendado para estos casos por la autonomía que nos ofrece al realizar el trayecto a nuestro ritmo.

Preparar las maletas

Tampoco podemos despistarnos a la hora de hacer las maletas. Recuerda siempre coger los medicamentos necesarios además de una cantidad extra por si el viaje se alarga. Tampoco nos debemos olvidar del resto de productos necesarios para su cuidado como pueden ser cremas o ropa interior absorbente. Además, llevaremos con nosotros el último informe médico y la cartilla de la seguridad social por lo que pueda suceder.

Ahora ha llegado el momento de desconectar. No hay más excusas para que por fin disfrutéis de estas merecidas vacaciones juntos ¡A disfrutar!