Cómo reconocer los efectos negativos de cuidar a una persona dependiente

Los peligros del cuidador y cómo prevenirlos

Hay decenas de profesiones estresantes. Si te retaran a nombrar alguna probablemente dirías cirujano, médico de emergencias o piloto de avión, pero puede que no se te ocurriese cuidador de personas con dependencia. Y sin embargo, esta actividad es altamente desgastante y puede tener consecuencias negativas si no se toman precauciones.

De acuerdo con un trabajo de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología, la mitad de los cuidadores vio afectado su estado de salud mental: sienten frustración e impotencia, ansiedad, irritabilidad, enojo, depresión y tristeza, entre otros síntomas. El 41,5 % de los afectados ha realizado una consulta médica o psiquiátrica a causa de estos problemas.

Por otra parte, esta tarea también perjudica la salud física, ya que el 57,5 % de los cuidadores manifestó padecer cansancio-fatiga, estrés, dolores de espalda y articulares e insomnio; el 65,6 % de estos consultó al médico.

En fin, lo cierto es que cuidar a una persona mayor dependiente significa responder a sus necesidades básicas, intentando mantener su bienestar con la mayor calidad y calidez. Así como cuidador te responsabilizas de todos los aspectos de la vida del “cuidado”, es importante también que te ocupes de tu propia salud física y mental para realizar de manera correcta tu tarea y mantener tu bienestar personal.

¿Qué síntomas pueden indicar que esta tarea esté afectando tu salud?

En muchas ocasiones, no sabes o no reconoces que tu tarea de cuidador te está generando consecuencias perjudiciales para tu salud y es por ello que debes estar atento a las siguientes señales:

  • Señales físicas:
    • Cansancio, falta de apetito
    • Alteraciones del sueño
    • Dolores musculares, palpitaciones
    • Abandono de su aspecto físico
  • Señales psíquicas/ emocionales:
    • Tristeza, sentimientos de culpa
    • Disminución de la autoestima
    • Cambios de humor, irritabilidad
  • Señales sociales:
    • Ruptura de las relaciones con familiares y amigos
    • Desinterés por actividades que anteriormente realizaba

Recuerda que uno de los principales problemas de los cuidadores es la falta de tiempo para cuidarse a sí mismos y para hacer ejercicios.

¿Qué se puede hacer ante algunas de estas señales?

Hay algunos consejos que puedes seguir con el fin de prevenir que la tarea de cuidar a una persona con dependencia impacte de manera negativa en tu vida.

  1. Cuida tu salud y acude con regularidad a tu médico.
  2. Préstale atención a tu descanso.
  3. Intenta llevar una dieta variada y equilibrada, y respeta los horarios de comida.
  4. Sé consciente de sus límites.
  5. Aprende a decir NO ante solicitudes no urgentes.
  6. Dedica un tiempo al día para hacer algo que te guste y no te sientas culpable por ello.
  7. Fomenta tu autoestima.
  8. Evita el aislamiento y la pérdida de contactos con tu entorno familiar y social.