Personas dependientes y ancianas

¿Qué alimentos son más apropiados?

Aprovechando que hoy, 16 de octubre, es el Día Mundial de la Alimentación, abordaremos una de las tareas del cuidador más agradecidas: cocinar. Hacerlo para personas dependientes y ancianas no es mucho más complicado que para nuestros hijos o parientes más cercanos. Simplemente tenemos que tener en cuenta la máxima que siempre tenemos presentes como cuidadores: ofrecerles lo mejor para su salud y para su confort.

Una dieta apropiada no es igual a una dieta aburrida

El peor enemigo de la comida sana es la monotonía. Hace unos meses indicábamos la importancia de tener en cuenta las dificultades de masticar o deglutir los alimentos, para lo cual lo más apropiado son comidas tipo purés. Pero también iniciábamos el artículo reseñando la importancia de respetar los gustos del comensal siempre que se pueda.

Si por una razón o por otra, nuestra persona dependiente se debe limitar a este tipo de comidas u otras que sigan un mismo patrón, busquemos las más diversas formas de cocinarlas. Un puré no es un simple plato triturado: a los típicos de verduras y legumbres podemos añadir recetas como el salmorejo, hummus, guacamole o patés que, con pequeñas modificaciones como reducir la dosis de sal, hará las delicias de nuestro querido comensal y por otra parte nos sacará del aburrimiento de cocinar siempre lo mismo convirtiendo la cocina en una afición más que disfrutar durante el cuidado.

Las almendras: nuestra mejor aliada

Hay ciertos productos que resultan mágicos en la cocina, ya que a sus sanas propiedades hay que sumarle que resultan deliciosos al paladar. Las almendras es uno de ellos.

Este rico manjar produce un alto aporte de calcio, mejora el tránsito intestinal, la salud cardiovascular y evita la incontinencia urinaria al trabajar la zona a la par que la intestinal. 20 gramos de almendras al día (en exceso nada es bueno) son sin duda, la mejor medicina alimenticia.

Alimentos para una digestión ligera

La comida debe ser un disfrute durante su ingesta pero también tras ésta. Para ello, debemos evitar consumir alimentos pesados que dificulten la digestión, sobre todo por la noche para permitir un descanso placentero y reconfortante.

Para ello, nuestra mejor opción son los alimentos que aumenten la disponibilidad de triptófano por parte del cuerpo. Esta sustancia es la responsable de que generemos la melatonina, hormona que nos ayudará a conseguir un sueño placentero, y la encontramos en pescados y carnes blancas (como la merluza, el pollo o el pavo), así como en los huevos.

Es muy importante que estos productos se consuman sin freír ni empanar, ya que estos procesos ralentizan la digestión. La ensalada es muy sana y recomendable, pero mejor consumirla al mediodía debido a que los vegetales crudos tardan en procesarse adecuadamente (mucho mejor al vapor).

En definitiva, alimentar a una persona dependiente o anciana no debe convertirse ni en un proceso rutinario ni en un rompecabezas que acabe aburriendo a cuidador y a dependiente por igual. Tenemos el privilegio de disfrutar de una dieta como la mediterránea en la que, suprimiendo las dosis que puedan perjudicar a los niveles de sodio, colesterol o azúcar, es fácil comer variado y rico. ¿Qué mágica receta usas para seguir estos puntos? ¡Compártelas con nosotros!