Beneficios del voluntariado

Voluntariado en la tercera edad

Hay un proverbio alemán que dice que los árboles más viejos dan los frutos más dulces. Nosotros creemos firmemente en ello. Por eso estimamos que la época que sigue a la jubilación es un momento que puede llegar a ser muy dulce y dar muchos frutos. ¿Te habías planteado alguna vez que como adulto mayor que eres, tienes experiencias vitales que son muy enriquecedoras? ¿Habías pensado que tu modo de entender la vida puede ser un ejemplo de aprendizaje para otras personas?

La tercera edad es un momento en el que tenemos tiempo libre y de calidad. Que podemos emplear para hacer cosas que nos gustan y que no hemos podido hacer en otras épocas ya que teníamos otros compromisos de tipo laboral, familiar o personal. En este aspecto, rodearnos de personas que tienen nuestras mismas inquietudes y que disfrutan con los mismos intereses puede ser una fuente de bienestar que mantenga nuestra vida social activa.

Una alternativa muy interesante para utilizar nuestro tiempo es realizar voluntariado, ya que es una manera de beneficiarnos a nivel personal y aportar nuestro granito de arena a nuestra comunidad.

Según esta guía de voluntariado de mayores editada por la Comunidad de Madrid, comprometernos a realizar voluntariado tiene beneficios personales, así como para nuestra comunidad y para nuestro entorno.

A nivel personal, la práctica de voluntariado tiene efectos preventivos y terapéuticos por lo que mejora nuestra salud física y mental, también aumenta nuestra autoestima, da sentido y significado a nuestra vida y es una oportunidad para seguir aprendiendo cosas nuevas.

Hay muchos motivos por los que podemos decidir hacer voluntariado. Según los expertos, éstos se clasifican en dos grupos:

Motivos autocentrados cuya finalidad es satisfacer una necesidad propia. Aquí encontraríamos motivaciones tan diferentes como querer seguir aprendiendo, conocer a otras personas, sentirnos útiles. Desarrollar una actividad que nos mantenga activos o simplemente pasar un buen rato haciendo algo con lo cual disfrutamos.

Los motivos centrados en los demás buscan satisfacer una necesidad social. Ejemplos de este tipo de voluntariado pueden ser trabajar por una causa que consideramos justa, cambiar una situación que sabemos que es problemática o devolver un servicio a nuestra comunidad.

Hay muchas organizaciones, ONG y fundaciones que cuentan con la labor y la participación de los mayores adultos para aportar su granito de arena.

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