La Farmacia como rincón físico para el cuidador

En el contexto de envejecimiento de la población en el que vivimos, el farmacéutico adquiere un papel cada vez más importante, ampliando los servicios profesionales ofrecidos en la farmacia y adquiriendo un rol más activo y de acompañante. De este modo la atención a los cuidadores se ha convertido en una de las labores más importantes y recurrentes entre los farmacéuticos.

También cabe recalcar que las administraciones sanitarias cada vez delegan más responsabilidad en los propios pacientes para que autogestionen su salud. Así, tanto pacientes como cuidadores manifiestan una mayor necesidad de consejo y asesoramiento profesional personalizado, y no hay lugar más accesible y cercano para conseguirlo que la farmacia.

“Las farmacias se han convertido en el punto central de asesoramiento y apoyo para cuidadores de personas dependientes”

La farmacia se convierte así en un lugar físico de referencia para el cuidador, un lugar al que acudir en busca de consejo. De la misma forma el farmacéutico se vuelve nuestro mejor aliado, un “compañero de trabajo” que facilitará nuestra labor y nos ayudará en el seguimiento farmacológico de nuestro paciente.

Personas dependientes y farmacias

La relación entre farmacias y personas mayores y dependientes cada vez es más estrecha y frecuente. De hecho, el 60% de las personas que entran en las farmacias son gente mayor. Si a esto le sumamos la cantidad de cuidadores que acuden a buscar soluciones para sus familiares o personas de las que cuidan, entenderemos que este segmento de la población es el que mayor uso hace de este rincón físico.

Teniendo en cuenta que la española es una población envejecida, y que además continúa con esta tendencia, entenderemos que el rol de las farmacias irá adquiriendo mayor peso con el paso del tiempo.

Según el Instituto Nacional de Estadística, el 17.2% de la población española era mayor de 65 años en el año 2011 y auguran que este porcentaje crezca hasta el 31.9% en 2049.

Además, si tenemos en cuenta el aumento de la cronicidad entre personas mayores y dependientes veremos que la mayoría de estos pacientes están pluri medicados. Según el Libro Dorado de la fundación Edad&Vida, el 80% de las personas mayores padecen alguna enfermedad crónica, y el 36% conviven con más de tres enfermedades crónicas. Todo ello implica la necesidad de un seguimiento farmacológico exhaustivo que el cuidador realizará con la ayuda de un profesional.

“El aumento de la cronicidad hace que el seguimiento farmacológico adquiera una especial importancia”

Nuevo rol del farmacéutico

Tal y como hemos comentado, el farmacéutico adquiere un rol más activo en el asesoramiento, atención y seguimiento de sus pacientes, colocándose al nivel de otros profesionales sanitarios como son los médicos o enfermeros. Un gran punto de apoyo a pie de calle para cuidadores de personas dependientes y ancianas.

Y para ayudar en este momento de cambio, Hartmann ha desarrollado el rincón del cuidador. Un espacio físico y específico para la gente mayor y, al mismo tiempo, una plataforma online, como punto de conexión entre los cuidadores y la farmacia.