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Los momentos del cuidado del paciente

Existen muchas situaciones personales y físicas que influyen a la hora de cuidar de alguien querido.

Una de las cosas que más influye en los cuidadores no profesionales en su relación con la persona dependiente es el estado en el que se encuentra la patología de la persona que tenemos a nuestro cargo.

Aprender a cuidar es un proceso paulatino, que lleva un tiempo y que hace que un cuidador pase por varias etapas hasta que integra su rol de cuidador de una persona dependiente.

Para un cuidador, no es lo mismo afrontar la fase inicial de la dependencia de un paciente, que gestionar la compleja situación cuando la persona dependiente está ya en un mayor grado de dependencia y necesita mucha ayuda del cuidador para llevar su día a día.


No solo hay grandes diferencias a nivel del cuidado y del tiempo, si no también un desgaste físico y psicológico en una etapa y otra que hay que tener en cuenta durante el proceso.

Es por eso, que existen varias etapas de la relación entre la persona dependiente y el cuidador, en las que el cuidador debe reaprender a adaptarse a las necesidades del paciente en cada una de ellas. En este proceso de reajuste es probable que aparezcan tiranteces.

Desde el Rincón del Cuidador, conocemos las diferencias y necesidades tanto tuyas como cuidador, como de la persona que necesita de tu ayuda en cada etapa. Somos expertos en ello, por lo que queremos darte la información para que tu seas capaz de identificar cada etapa en la que se encuentra el paciente que está a tu cargo y sus posibles necesidades para que la adaptación entre ambos sea lo más natural posible.

Desde nuestra experiencia sabemos que hay tres momentos concretos y básicos por los que pasa un paciente y que influyen directamente en el cuidador:

  • Momento Iniciación.
  • Momento Intermedio.
  • Momento Avanzado.

Cada uno de estos momentos viene determinado por la capacidad de movilidad que tiene el paciente y por las posibilidades que tiene para cubrir sus necesidades básicas, como comer, lavarse y la gravedad de la enfermedad que lo vuelve dependiente.

 

Momento de Iniciación del cuidado del paciente

Son pacientes dependientes, pero con movilidad, en estos casos el cuidador se encuentra en la primera fase del cuidado.

El paciente necesita ayuda para actividades básicas o para necesidades de apoyo intermitente o limitado para su autonomía personal. Pero prácticamente puede hacer su vida por lo que el cuidador tiene poco desgaste a nivel físico y psicológico.

Como cuidador puedes encontrar estos productos en la farmacia que ayudarán en tu trabajo.

 

Momento Intermedio

En el momento intermedio el cuidador empieza a estar más atento a la persona dependiente, pese a que el paciente todavía tiene autonomía personal, ya empieza a necesitar de ayuda con más frecuencia de la habitual.

Con una capacidad de movilidad más reducida, el paciente requiere de tiempo y algo de ayuda para levantarse, comer o necesidades físicas.

Ante esta situación, como cuidadores podéis ver que las necesidades del cuidado han cambiado, es más necesario que utilicéis productos, si la incontinencia ha aumentado con pérdidas de orina moderadas es probable que también esté afectando al cuidado de la piel. En estos casos, es necesario que, como cuidadores estéis atentos a nuevas necesidades.

En estos casos también es habitual y aconsejable hablar con un especialista o con el propio farmacéutico para disponer de un consejo más personalizado. Además, os aconsejamos que veáis que productos de los que necesitáis pueden ser reembolsables.

 

Momento avanzado

Es la última fase del proceso, en la que el paciente ya tiene graves problemas de movilidad y dependencia. Probablemente se encuentre encamado.

En estos casos, el momento del cuidado es distinto a los otros dos momentos previos, ya que como cuidador debes invertir más tiempo para cubrir las necesidades del paciente, necesidades que posiblemente se hayan multiplicado. Es en este momento cuando como cuidador sufres un mayor desgaste físico y psicológico que hay que aprender a gestionar.

Como cuidadores debéis haceros cargo de tareas complicadas y de mayor atención. Muy probablemente, en esta fase hay que intensificar la higiene. Esto es importante por que una vez la piel está limpia deberemos tener cuidado de protegerla con una buena hidratación, evitando de este modo que se produzcan úlceras de presión, especialmente si la persona que está a nuestro cargo está encamada.

Los productos absorbentes, salvacamas y cuidado de la piel se hacen muy necesarios para que el cuidador pueda tratar al paciente. Como te hemos mencionado anteriormente te aconsejamos que veas cuales de los productos que necesitas son reembolsables.

Con el detalle de estas tres etapas del momento del cuidado, esperamos que los cuidadores no profesionales podáis determinar en que momento del cuidado se encuentra vuestro paciente y sobre todo como afrontar y gestionar la situación que tenéis en frente.