El test de Zarit

¿Puedo diagnosticar si sufro sobrecarga?

Hace unas semanas os ofrecíamos la tarta del cuidador como una herramienta útil para conocer el grado de implicación en los cuidados de la persona dependiente. Este tipo de herramientas ayudan a diagnosticar una situación de sobrecarga en momentos en los que para poder desempeñar los cuidados adecuadamente, debemos primero preocuparnos por estar en plenas condiciones y gestionar correctamente nuestras emociones.

Por ello, hoy queremos traeros otra herramienta que os ayude a conocer vuestra situación como cuidadores, en qué aspectos debemos mejorar nuestra calidad de vida y, con ello, la de nuestro entorno: el test de Zarit

Qué es el test de Zarit

Hay dolencias como el estrés o el cansancio, que se manifiestan pero difícilmente somos capaces de transmitir objetivamente en qué medida las sufrimos. Este tipo de malestares para tratarlos adecuadamente deben ir acompañados de información sobre por qué se producen, cómo se manifiestan y en qué puntos podemos mejorarlos.

Esta es la base de la que parte la concepción del test de Zarit: 22 preguntas concretas que debemos puntuar del 0 al 4 según la frecuencia con la que nos sintamos en la situación que describe cada cuestión (0 nunca, 4 casi siempre). De esta forma, podemos obtener una puntuación de hasta 88 puntos donde un resultado inferior a 46 puntos nos indicaría que no existe sobrecarga, y una superior a 56 lo contrario.

Cómo interpretar el test de Zarit

Dentro de las 22 preguntas encontramos cuestiones como las siguientes:

  • ¿Siente que su familiar solicita más ayuda de la que necesita?
  • ¿Siente que no tiene la vida privada que desearía debido a su familiar?
  • ¿Siente que ha perdido el control de su vida?

Estas preguntas contundentes y precisas ofrecen respuestas que quizás no nos hubiésemos parado a reflexionar si no fuera porque nos las plantean. Nuestra labor como cuidadores puede hacernos confundir el cariño y el afecto con la obligación y la frustración, llevándonos a un estado conocido como síndrome Burnout. Por ello, más allá del número que nos dé como resultado y nos diagnostique si existe sobrecarga o no, debemos reflexionar en aquellos puntos en los que hemos puntuado con un 4 rotundamente.

¿Qué puedo hacer para mejorar ese aspecto?, ¿Me pueden ofrecer ayuda?, ¿Lo he comentado con mi entorno? La comunicación es vital para evitar cualquier tipo de ansiedad, por lo que no dudes en acudir a ella tantas veces como te sea necesario. Desde El Rincón del Cuidador© ya sabes que tienes un espacio para ello en cualquiera de nuestros canales: mediante los comentarios a cada artículo, nuestro foro oficial o nuestra página de Facebook.