Protocolo de cambios posturales y movilizaciones

Es muy importante estimular la movilidad de las personas dependientes para mantener tanto su salud física como mental. Por ello, hoy os contamos qué son los cambios posturales, cuál es el protocolo de movilización y las posiciones más recomendadas.

¿Qué son los cambios posturales?

Los cambios posturales son las modificaciones o variaciones realizadas en la postura corporal de la persona encamada, con el fin de evitar las complicaciones derivadas de la falta de movilidad. Para este cambio de posición se pueden emplear diferentes técnicas de movilización, de las que ya hemos hablado en este blog.

Cambios posturales en personas dependientes

La mayoría de las personas cambiamos de postura cuando estamos incómodos en respuesta a la presión que sentimos en las diferentes zonas de apoyo. Sin embargo, las personas que no sienten esta presión o que no pueden moverse, no tienen la capacidad de realizar estos cambios de posición por ellos mismos, como ocurre en las personas dependientes con diferentes demencias o en pacientes encamados.

Es aquí donde cobra vital importancia tu rol de cuidador, ya que la falta de movilidad, unida a las características de la piel de nuestros mayores (más delicada, seca y fina), puede crear riesgos cutáneos y provocar la aparición de problemas en la piel como, por ejemplo, las úlceras por presión.

Tipos de posiciones para cambios posturales

En primer lugar, debes saber que todas las posturas deben cumplir los siguientes requisitos:

  • Que no se obstaculice la respiración. No debe constreñir ni el cuello ni el tórax.

  • Que no se obstaculice la circulación. Los elementos de sujeción no deben estar ceñidos.

  • Que no se ejerza ninguna presión ni tracción sobre ningún nervio, ya que puede causar pérdida sensitiva o motora.

  • Que se reduzca al máximo la presión sobre la piel, con un mínimo de contacto.

  • Si se va a efectuar un procedimiento de asistencia, que se tenga la máxima accesibilidad al sitio de actuación.

Y ahora, vamos a conocer los diferentes tipos de posiciones que más se recomiendan para las personas dependientes encamadas:

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1. Posición de Fowler

Esta postura consiste en colocar al individuo sobre su cama en una posición semisentada de aproximadamente 45-60 grados, con las rodillas extendidas o flexionadas, utilizando para ello una almohada colocada debajo de las rodillas.

La cabecera de la cama debe estar elevada unos 40-60 centímetros y crear el ángulo característico de la postura para mayor confort del encamado, utilizando otra almohada para el cuello.

La posición de Fowler ayuda a relajar la tensión de los músculos abdominales, mejorar la respiración e incrementar la comodidad durante la alimentación oral y otras actividades de los pacientes.

La posición de Fowler se puede variar para ajustarse a diferentes propósitos y, dependiendo de los grados de inclinación, existen diferentes versiones de esta postura:

  • Fowler baja o semi-Fowler, cuando la elevación de la cabeza es de 20-40 cm y la inclinación es de 30-45º.

  • Fowler alta o elevada, cuando la inclinación es de 80-90º.

2. Posición decúbito supino

La posición decúbito supino consiste en colocar a la persona dependiente boca arriba, con una almohada en la cabeza para que quede apoyada pero sin que exista flexión del cuello, y otra almohada blanda y delgada debajo de las pantorrillas para que el peso de las piernas no descanse sobre un punto en concreto y para que las rodillas queden ligeramente flexionadas.

También se puede colocar una tercera almohada al final de la cama a modo de “tope”, para evitar la extensión excesiva de los pies.

3. Posición lateral

Esta postura consiste en colocar al paciente de lado con una almohada bajo el cuello para que la cabeza y el tronco queden alineados. Es importante separar del tronco el brazo que queda debajo para evitar que el peso del cuerpo recaiga sobre él, mientras que el brazo que queda encima debe estar algo flexionado y descansando sobre una almohada para que la zona del pecho quede liberada de presión.

También es recomendable colocar una almohada entre las dos piernas para evitar el roce y flexionar ligeramente la pierna que queda encima, así como colocar otra almohada en la espalda para que el tronco no caiga hacia atrás.

¿Cómo realizar cambios posturales?

Para realizar los cambios de posición correctamente debemos variar la postura cada 2 o 3 horas, alternando ambos laterales (izquierda-derecha) con la postura boca arriba (supino) y la posición de Fowler.

Asimismo, aprovecharemos cada cambio de posición para verificar la integridad cutánea y aplicar el aceite protector Moli Care®, con aceite natural de almendras, que ayuda a regenerar la piel y refuerza la acción de barrera protectora, además de estar especialmente diseñado para prevenir y proteger la piel de úlceras por presión debido a la falta de movilidad.


Esperamos que esta información te haya resultado útil. Y tú, ¿realizas los cambios de posición de esta manera? ¿Revisas que no hayan aparecido rojeces o ampollas en la piel? Comparte tu experiencia con nosotros y con el resto de la comunidad de cuidadores.

Y sobre todo, no olvides cuidar tu propia salud postural.

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