Cómo comunicar con una persona dependiente

Los cuidados que realizamos a una persona dependiente no sólo consisten en mantenerlo saludable. Lo que marca la diferencia en un cuidador es el tratamiento digno, y este no es posible si sólo se atienden las necesidades físicas: igual de importante son las sociales y emocionales.

Consejos para la mejora de la comunicación

  • Naturalidad ante todo: los ancianos, al igual que ocurre en las nuevas generaciones, pueden conocer y asimilar su entorno a pesar de que no lo expresen. Es por ello por lo que no debemos aislarlos por mucho que pensemos que muchas noticias les puedan afectar. Siendo delicados y cuidando la forma en la que transmitimos información, no tenemos por qué censurar ningún tema de conversación, ya que se trata de crear en todo momento un clima de confianza.

Mejor una mala noticia bien asimilada que ocultada. Se debe trabajar cómo transmitirla, no cómo aislarla del entorno del dependiente

  • Transmita despacio y claro: debemos estar seguros de que de quién cuidamos reciba todos nuestros mensajes. Para ello una transmisión con frases sencillas, clara y vocalizando cada palabra En el caso de no estar seguros de que se haya comprendido la comunicación, repitamos exactamente con las mismas palabras para no confundirlo y para facilitar la retención.
  • Para la conversación cotidiana rememore eventos felices: no ocultar información no significa que reinen las malas noticias. Cree un ambiente de conversación lúdico, para ello puede usar actividades en el hogar durante el invierno como la musicoterapia, el revisado de álbumes de fotos… estímulos que pueden servir para una agradable charla y que mejoran la capacidad de memoria y retención.

Herramientas que mejoran la comunicación

La conversación natural y animada es la mejor forma de comunicarnos con una persona dependiente, pero para aquellos casos en los que por alguna razón, ésta se ve limitada, podemos acudir a herramientas que nos faciliten la labor.

  • PECS (Sistemas de Comunicación por Intercambio de Imágenes): se trata de un sistema por el cual el cuidador señala la imagen de la actividad deseada o de la referencia, reforzándola cada vez que sea necesario con otras imágenes. Es muy importante asegurarnos que la persona dependiente comprende a qué hace referencia cada iconografía. Tener una pizarra siempre a mano también puede ayudar en esta labor cuando no se encuentra una representación adecuada para la conversación.
  • Psicología y cariño: ¿A estas alturas alguien puede dudar del poder sanador de un buen abrazo? Si en algún momento se causa frustración por incomprensión de algún mensaje frene, hágale comprender que no es culpa suya y refuerce los estímulos.

La comunicación es vital como diferenciador entre un trato cordial y un trato donde reina el aprecio, y que también podemos trasladar a esta gran comunidad que entre todos construimos. Cuéntanos, ¿Cómo mejoras cada día la comunicación con tu dependiente?