¿Cómo cuidamos y cómo nos gustaría ser cuidados?

Desde El Rincón del Cuidador© nos hemos querido parar a observar las conclusiones que desde el estudio “Cuidar como nos gustaría ser cuidados/as” de la Obra Social La Caixa se nos ofrece. Un estudio realizado a 4.784 personas divididas entre población general y cuidadores profesionales y que recoge las percepciones, temores, deseos y otras sensaciones ante la necesidad de en algún momento tener que dar o recibir cuidados.

Dejando de lado el perfil de los encuestados, que podéis consultar al completo en el pdf dedicado al estudio, nos centraremos en cómo, la sociedad hoy día, percibe la gran labor que se lleva a cabo respecto al cuidado de personas dependientes.

Percepciones sobre cómo cuidamos

Es innegable la necesaria labor de los cuidadores pero, ¿llega por igual a todo el mundo su incansable tarea? Del estudio se desprende que el cuidado es mayoritariamente ayudar a otra persona en el lugar y en el momento que lo necesite, ya sea para recuperar su autonomía o para cubrir las necesidades que la pérdida de ésta le pueda ocasionar.

Por otra parte, se mantiene una mentalidad distinta a la del ámbito europeo por la cual se considera los cuidados “una obligación” de familiares y un deber comunitario, perdiendo peso la tesis más “europeísta” de que los cuidados deben quedar en manos de profesionales.

¿Y qué nos lleva a ser mejores cuidadores o recibir mejores cuidados? El tiempo es el factor dominante seguido de los apoyos recibidos en la tarea de cuidar.

Percepciones sobre cómo nos gustaría que nos cuidaran

En base a las anteriores conclusiones, se mantiene el carácter emocional y el vínculo personal como la medida a prevalecer a la hora de decidir en un futuro a quiénes queremos dejar a cargo de nuestros cuidados, los cuales queremos que se lleven a cabo en nuestro propio hogar, aunque como ha resultado la tónica general durante el estudio, ámbitos más relacionados con la profesionalización como los centros de acogida, se sitúan en segundo lugar con bastantes apoyos.

Debate sobre la mesa

El estudio no sólo arroja conclusiones, sino que deja patentes cuestiones aún por resolver: ¿de quién es la responsabilidad del cuidado?, ¿es la mujer por defecto la encargada “tradicional” de estas tareas?, ¿obligación, deber moral o cuestión de responsabilidad social?

Estas preguntas responden a la amplia sensación de que se debe romper con el modelo tradicional, aun imperante pero con menor incidencia, por el cual considera el cuidado como una obligación moral, tendiéndose a convertir en una responsabilidad de la sociedad mediante la cual todos deberíamos tener los medios, no sólo para acceder a unos cuidados, sino para poderlos ofrecer con garantías y eficazmente. ¿De manos de quién? De quienes mejor puedan ofrecer esta agradecida, pero sacrificada tarea: ya sean familiares con amplia disponibilidad o cuidadores profesionales que nos ayuden.

Y tú cuidador, ¿qué perspectiva tienes sobre los cuidados?, ¿Estás de acuerdo con el cambio de paradigma planteado?