Muévete y ponte en marcha

Hoy en el Rincón del Cuidador® nos hemos propuesto estimularte para que te muevas. Por todos nosotros son conocidos los múltiples y variados beneficios que proporciona la actividad física Si quieres recordarlos échale un vistazo a este artículo editado por la Comunidad de Madrid, que esquematiza muy bien en qué nos beneficia movernos.

Movernos, hacer deporte, realizar una actividad física constante… todas estas cosas se utilizan habitualmente como sinónimos, pero ¿son realmente la misma cosa? Para responder a esta pregunta hemos tomado la definición que nos hace la OMS de actividad física.

“La actividad física es cualquier movimiento corporal producido por los músculos esqueléticos que exija gasto de energía. La actividad física no debe confundirse con el ejercicio. El ejercicio es una variedad de actividad física planificada, estructurada, repetitiva y realizada con un objetivo relacionado con la mejora o el mantenimiento de uno o más componentes de la aptitud física. La actividad física abarca el ejercicio, pero también otras actividades que entrañan movimiento corporal y se realizan como parte de los momentos de juego, del trabajo, de formas de transporte activas, de las tareas domésticas y de actividades recreativas”.

Bastan 30 minutos de actividad física diaria para aumentar tu nivel de salud

Como ves hay muchos modos y situaciones en las que puedes aumentar tu actividad física. Somos conscientes de que uno de los problemas que tiene que aprender a gestionar un cuidador a domicilio de una persona con dependencia es la falta de tiempo para dedicarse a sí mismo, por eso queremos ofrecerte este recordatorio y facilitarte algunos consejos para que puedas aumentar tu actividad física en tus gestos diarios.

Recuerda:

  • La actividad física se puede realizar prácticamente en cualquier sitio.
  • Para mejorar tu nivel de salud bastan 30 minutos de actividad física durante cinco días a la semana. No tienes por qué realizar estos 30 minutos seguidos, puedes fraccionarlos y dedicar 10 minutos por la mañana, otros 10 minutos a mediodía y otros 10 por la noche, por ponerte algún ejemplo.
  • Algunas maneras de aumentar tu nivel de actividad física son muy sencillas de implementar, sólo hay que cambiar ciertos hábitos: Subir las escaleras de tu piso en lugar de tomar el ascensor, bajarte una parada o dos antes de la tuya y hacer el resto del trayecto hacia tu casa a pie, bajar la basura por la noche y dar la vuelta a la manzana de tu edificio, hacer los recados en bicicleta, etc. Son algunos de los ejemplos de pequeños gestos y costumbres que puedes cambiar y que te beneficiarán mucho a corto y a largo plazo.

A veces nos resulta complicado ser capaces de medir las diferentes actividades físicas que realizamos, para que ello no sea un impedimento a la hora de aumentar tu nivel de movimiento te facilitamos una mini guía editada por el Ministerio de Sanidad que te será de gran ayuda para saber si tu nivel de actividad es moderado, alto, o vigoroso.

Y ya lo tienes todo, 30 minutos al día, saber qué hacer, cómo hacerlo y cómo medirlo, con toda esta información, ¿te crees capaz de cambiar algún hábito y comenzar a hacer alguna de estas cosas? ¿Hay algo que te frena? Cuéntanos, ya sabes que estamos aquí para escucharte, nuestro objetivo es movernos junto a ti y queremos hacerlo poco a poco.