¿Qué hacer en casa junto a las personas dependientes?

Ocio en casa

Ya estamos en diciembre, un mes en el que hace frío y anochece enseguida porque los días son más cortos. En este contexto, puede ser que la tarde se te haga más larga y que no sepas cómo estimular a la persona de la que te ocupas.

A continuación, te proponemos algunas actividades que pueden resultar muy amenas. Tanto para la persona que cuidas, como para ti, cuidador.

Tiempo entre cazuelas

La cocina es un recurso que solemos tener olvidado.  Dedicar un rato a cocinar con nuestros mayores es una actividad muy grata. Nos puede permitir recuperar recetas olvidadas, descubrir nuevos platos y de este modo aprovechar para trabajar la memoria de nuestros mayores. A nivel cognitivo, esta actividad les ayuda a secuenciar y a temporalizar. En el plano físico, también les ayudamos a trabajar la motricidad fina al invitarles a mover las manos para, a modo de ejemplo, pelar, trocear o picar. Y a nivel emocional, les transportamos a otros momentos, ya que la comida tiene la capacidad de hacernos conectar con memorias emocionales. Así que no lo pienses más y busca un par de delantales.

Crea algo

Hacer manualidades es también una actividad muy entretenida. Desde pintar mándalas, hasta hacer punto de cruz, pasando por la construcción de maquetas, o la restauración de pequeños muebles. Sin duda, hay todo un abanico de posibilidades. Te recomendamos que vuelvas a leer la entrevista que le hicimos al terapeuta ocupacional Jaime Bernal, en la que nos daba muchas ideas para hacer regalos de Navidad hechos por nosotros mismos.

Escuchar vuestra música favorita

La música es una fuente de bienestar que nos da la posibilidad de crear un ambiente agradable. Además, a nivel cerebral, tiene numerosos beneficios. Uno de los más importantes es, tal y como nos explicaba el psicólogo Pepe Olmedo en esta entrevista, que nos permite estimular a nuestros mayores. Para ello, tenemos que hacer un listado con las canciones que les han gustado y que les evocan momentos emocionales significativos, a esto se le llama el C.V. musical. ¿Aún no conoces el tuyo o el suyo? Coge papel y lápiz y ponte a ello. 

Mimaros

Sentir el contacto físico es importante. Solemos subestimar el poder que tiene un abrazo o una caricia.  Sentir el tacto de las personas que nos quieren nos ayuda a segregar neuro-transmisores que nos relajan y nos hacen sentir bien. Así que, dedicar un rato, por la tarde, por ejemplo, a darnos pequeños masajes de manos al tiempo que vemos la televisión o escuchamos nuestro CD favorito, es una actividad muy agradable que nos va a hacer sentir muy bien.

Estas son algunas ideas para hacer de las tardes de diciembre un espacio de ocio agradable e inspirador. ¿Cuántas de estas cosas ya haces con la persona a la que cuidas? Además de estas actividades, ¿qué otras cosas os gustan compartir? Cuéntanoslo, quizás tu rutina sea fuente de inspiración para otros cuidadores.