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¿Puede trabajar un cuidador no profesional?
El cuidado de personas mayores, dependientes o con enfermedades crónicas recae a menudo en familiares o personas cercanas sin formación específica ni contrato laboral. Este perfil, conocido como cuidador no profesional, realiza tareas clave: higiene, alimentación, acompañamiento, administración de medicación, entre muchas otras. Sin embargo, cuando esta dedicación se extiende en el tiempo, surge una pregunta inevitable: ¿un cuidador no profesional puede trabajar legalmente?
La respuesta no es simple. Depende de si hablamos de cuidar a un familiar (en cuyo caso hay vías de reconocimiento, como en la Ley de Dependencia en España) o de cuidar a otra persona sin contrato ni titulación, lo que plantea dudas legales, fiscales y sociales. En este artículo analizamos en profundidad qué puede hacer un cuidador no profesional, qué limitaciones tiene y qué pasos seguir si desea profesionalizarse o acceder a un empleo formal.
¿Qué se entiende por cuidador no profesional?
Un cuidador no profesional es una persona que presta cuidados de forma habitual, no remunerada o fuera del ámbito laboral formal, normalmente a un familiar o persona cercana en situación de dependencia.
Esta figura es común en el entorno familiar y comunitario. Por ejemplo:
- Una hija que cuida a su madre con Alzheimer en casa.
- Un vecino que se ocupa diariamente de un anciano que vive solo.
- Una persona inmigrante que realiza tareas de cuidado sin contrato formal.
Este tipo de cuidador no tiene titulación oficial ni contrato registrado como profesional sociosanitario, aunque su rol puede ser esencial para la calidad de vida de la persona cuidada.
¿Un cuidador no profesional puede trabajar legalmente?
Depende de la situación:
1. Si cuida a un familiar dependiente
En este caso, sí puede trabajar como cuidador no profesional dentro del marco legal, siempre que la persona dependiente haya sido reconocida oficialmente por los servicios sociales. En España, por ejemplo, la Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a la Dependencia reconoce esta figura.
Condiciones habituales:
- El cuidador debe ser designado formalmente en el Programa Individual de Atención (PIA).
- La persona dependiente debe tener un grado de dependencia reconocido (I, II o III).
- Se establece un acuerdo de cuidados no profesionales y puede haber una prestación económica vinculada (PECEF).
- El cuidador puede cotizar en la Seguridad Social como no profesional, a cargo del Estado o la familia.
Este tipo de vínculo no implica una relación laboral tradicional, pero sí reconoce el trabajo del cuidador dentro del sistema de cuidados.
2. Si cuida a alguien sin relación familiar, sin contrato
Aquí la situación es más delicada. Aunque muchas personas ejercen el cuidado informal sin titulación ni contrato, esto no está regulado legalmente como empleo formal. Prestar servicios de cuidado sin estar dado de alta en la Seguridad Social supone trabajo en economía sumergida, con riesgos tanto para el cuidador como para la persona contratante.
Riesgos y consecuencias:
- Falta de derechos laborales (vacaciones, bajas, cotización, protección por despido).
- Riesgo de sanciones económicas si se detecta empleo sin contrato.
- Vulnerabilidad jurídica en caso de accidente, abuso o conflicto.
- Imposibilidad de acceder a prestaciones o jubilación.
Entonces, ¿puede trabajar? Legalmente, sí, pero solo si se formaliza un contrato como empleada/o del hogar o como profesional sociosanitario (si tiene formación).
Opciones para regularizar la situación laboral del cuidador
Contrato como empleada/o del hogar
Si el cuidador presta servicios en el domicilio particular de una persona dependiente (aunque no sea familiar), puede formalizarse su relación laboral mediante el Sistema Especial para Empleados del Hogar, regulado por la Seguridad Social.
Ventajas:
- Cotización a la Seguridad Social.
- Derecho a baja médica, vacaciones y jubilación.
- Reconocimiento legal de la actividad.
- Protección frente a abusos o despidos injustificados.
Requisitos:
- Acuerdo entre empleador (persona cuidada o familia) y el cuidador.
- Alta en la Seguridad Social.
- Salario acorde al mínimo legal vigente.
Este contrato puede incluir tareas de cuidado, acompañamiento, limpieza ligera, pero no funciones sanitarias (como inyecciones o curas médicas).
Obtención de certificados oficiales
Para quienes desean profesionalizarse, existe la posibilidad de obtener el Certificado de Profesionalidad de Atención Sociosanitaria a personas en el domicilio o en instituciones.
Incluso sin estudios previos, muchas personas pueden acreditar la experiencia como cuidadores mediante la vía de reconocimiento de competencias profesionales.
Esto abre la puerta a:
- Trabajar en residencias, centros de día o empresas de ayuda a domicilio.
- Acceder a mejores condiciones laborales y estabilidad.
- Continuar formándose en el ámbito sociosanitario.
¿Qué pasa si soy cuidador y quiero trabajar fuera de casa?
Muchos cuidadores familiares se ven obligados a dejar su empleo o reducir jornada para cuidar. En estos casos es clave saber que:
- Pueden acceder a la reducción de jornada por cuidado de familiar dependiente.
- También existe la excedencia por cuidado de familiar, que conserva ciertos derechos laborales.
- Algunas Comunidades Autónomas ofrecen ayudas o programas de apoyo para cuidadores que desean volver al mercado laboral.
En caso de que un cuidador no profesional desee buscar empleo como cuidador remunerado, es recomendable:
- Regularizar su situación (contrato, cotización).
- Formarse o acreditar experiencia.
- Informarse sobre los derechos laborales en el sector.
La figura del cuidador no profesional cumple una función social esencial, pero sigue siendo invisibilizada y poco protegida legalmente. Por eso es fundamental conocer los derechos, las vías de regularización y las opciones formativas que existen. Porque cuidar bien también incluye cuidar del propio futuro laboral, emocional y jurídico.
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿Un cuidador no profesional puede cobrar por su trabajo?
Solo si existe un contrato formal, como empleado/a del hogar o profesional sociosanitario. Cuidar sin contrato y recibir dinero por ello entra en el ámbito del empleo no declarado.
¿Se puede cotizar como cuidador no profesional sin contrato laboral?
Sí, si se trata de un cuidador familiar reconocido dentro del sistema de dependencia. En este caso, la cotización se realiza a través de los servicios sociales.
¿Qué pasa si cuido sin contrato y ocurre un accidente?
Puedes quedar desprotegido legalmente. Tampoco se cubrirán gastos médicos ni indemnizaciones, y podría haber consecuencias legales para el empleador.
¿Puedo trabajar como cuidador si no tengo formación?
Sí, siempre que se formalice la relación laboral. No se exige formación para el contrato de empleado/a del hogar, pero sí para trabajar en instituciones (residencias, centros de día).
¿Cómo obtener un certificado oficial de cuidador?
A través de programas de formación subvencionados por el SEPE o acreditando experiencia previa mediante convocatorias de evaluación de competencias (vía PEAC).
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