familiar con persona mayor

Cómo cuidar a los mayores y dependientes durante el confinamiento

El confinamiento obligatorio a causa de la pandemia de Covid-19 nos ha sorprendido a todos. Casi sin darnos cuenta, en cuestión de días, un tercio de la población mundial pasó a estar en cuarentena, dentro de sus casas y con restricciones para salir para evitar así contagios y fallecimientos masivos. Todo fue tan rápido que apenas tuvimos tiempo para planificar cómo manejar las cuestiones laborales, escolares, o sociales.

Dentro de esta dinámica, los centros de día para el cuidado de pacientes mayores y de personas dependientes cerraron preventivamente, y ahora son las familias las que deben asumir su cuidado. Recordemos que precisamente son los adultos mayores los más vulnerables, sobre todo aquellos que tienen una enfermedad crónica como hipertensión o diabetes, los que se encuentran inmunodeprimidos, etc.

Para llevar mejor esta situación y ayudarte a cuidar bien a los mayores y a las personas dependientes que haya en tu familia, te dejamos 13 recomendaciones:

 

  1. Quédate en casa y extrema las medidas de higiene. Lávate las manos, con agua y jabón, al menos durante 20 segundos, y procura que la persona a tu cargo también lo haga. Al toser o estornudar cúbrete la boca y la nariz con el codo flexionado. Usa pañuelos desechables y tíralos tras su uso a la basura. Mantén la distancia de 1,5 metros con otras personas. Ventila la casa durante diez minutos, al menos tres veces al día.

 

  1. Restringe al máximo las salidas. Si necesitas ir a comprar medicamentos o absorbentes, utiliza guantes desechables. Lávate las manos con con agua y jabón o bien con una solución hidroalcohólica antes de salir y al volver de la calle.

 

  1. Evita la sobreinformación. Seguramente la persona mayor a tu cargo permanezca mucho tiempo sentada frente al televisor. Evita que la televisión esté constantemente en el canal de las noticias. Así evitarás favorecer una sensación de angustia que se suma a la imposibilidad de salir de casa. Ofrece alternativas a la persona cuidada como ver una serie o una película (un clásico puede ir bien).

 

  1. Observa la salud de tu familiar. Valora el estado de salud de tu familiar o persona a tu cuidado, pero no caigas en la obsesión. Ante cualquier duda o sospecha de síntomas, ponte en contacto con los teléfonos habilitados según tu comunidad autónoma.

 

  1. Alimentación saludable e higiene. Debes asegurarte que la persona cuidada coma variado y que efectivamente se alimente bien. Tampoco te olvides de su higiene personal, tanto si la puede realizar por su cuenta o si necesita tu ayuda. Es muy importante asegurarse que la persona de quien cuidas, así como tú mismo/a, os lavéis las manos con frecuencia con agua y jabón o bien con una solución hidroalcohólica, especialmente antes y después de cuando se sale del domicilio familiar. Además, para reducir el riesgo de contagio por coronavirus cada persona debe disponer de una mascarilla quirúrgica.

 

  1. Mantén una rutina. Esto te ayudará mucho, especialmente para las personas con demencia. Lo mejor es planificar qué haremos, cuándo y cómo. Puede ser útil, por ejemplo, tener un calendario escrito con las rutinas de la persona cuidada (horarios de comidas, sueño, actividad física, etc.).

 

  1. Minimiza los conflictos con la persona cuidada. Es preferible evitar la pelea. Si ves que algo puede desatar una discusión, intenta cambiar de tema y habla de algo diferente.

 

  1. Calma ante todo. Aunque sea complicado, trata de aparentar calma ante la persona que cuidas. En muchas ocasiones el estado de ánimo de nuestro familiar cuidado es un reflejo de nuestro propio nerviosismo o malestar, por lo que mantener la calma ayudará a que nuestro familiar también esté tranquilo.

 

  1. Al tener más tiempo, puedes mostrarle a la persona cuidada fotos, revistas, objetos, o escuchar música. Este tipo de actividades permiten comenzar una conversación y entretener a la persona cuidada. Otra idea también puede ser usar google maps y recorrer las calles del pueblo donde nació la persona cuidada o entrar en museos y hacer visitas virtuales.

 

  1. Que el distanciamiento no sea aislamiento. Es importante mantener contacto con familiares y amigos, al menos de manera virtual. Una charla con los nietos puede cambiarle el humor del día, ya que este contacto favorece que la persona cuidada sienta menos soledad e incertidumbre.

 

  1. Combate la inactividad. El sedentarismo y el aburrimiento pueden generar malos hábitos e incluso problemas de conducta (sobre todo en personas con demencia). Puedes agregar a la rutina diversas actividades físicas (caminar por la casa, hacer bicicleta estática), cognitivas (leer, jugar a las cartas, hacer crucigramas), lúdicas (cantar) o creativas (pintar, cocinar).

 

  1. Cuida tu propia salud. Esta situación nos ha descolocado a todos, pero es muy importante tu salud mental y física, tanto por ti como por la persona a la que estás cuidando. Es normal sentir estrés y angustia, y seguramente haya momentos en que pierdas los estribos. No te culpes. Cuando alguna situación te sobrepase, antes de reaccionar, puedes contar mentalmente hasta diez y respirar lentamente. Algo que te puede ayudar es tomarte al menos un momento en la mañana y otro por la noche para hacer algo por ti. Puedes realizar alguna actividad como leer, meditar, hacer ejercicio, ver una serie, darte un baño largo y relajante…

 

  1. Pide ayuda. Si ves que no puedes con todo, no dudes en pedir ayuda, ya sea tanto a la persona cuidada como a algún familiar que esté contigo.