¿Cómo proteger la piel de un paciente encamado?

La inmovilidad es un factor de riesgo para:

  1. El sistema muscular y óseo del paciente
  2. El aparato circulatorio
  3. El correcto funcionamiento del sistema digestivo
  4. La piel

Los principales problemas cutáneos debidos a la inmovilidad son de tipo lesiones cutáneas superficiales (rojeces) y escaras. Sin embargo, pueden agravarse hasta convertirse en una úlcera por presión.

¿Cómo se pueden prevenir los problemas cutáneos derivados de la inmovilización y reducir el riesgo de úlcera por presión?

  1. Mantener la piel hidratada y nutrida
  2. Seguir un protocolo de cambio postural

Además, la piel madura es una piel especialmente frágil:

  1. Produce menos células nuevas, y de forma más lenta
  2. Se vuelve más fina y más frágil
  3. Tiende a secarse
  4. Su barrera protectora está debilitada

Por todo ello, se ha de seguir un protocolo específico de protección de la piel en casos de pacientes encamados o con poca movilidad:

  1. Reforzar la función barrera protectora natural de la piel
  2. Mantener la piel hidratada y nutrida con cuidados específicos
  3. Realizar cambios posturales de forma pautada

Protocolo de protección de la piel para pacientes encamados

Recomendaciones para la prevención de lesiones cutáneas y úlceras por presión en encamados:

  1. Realizar un cambio postural cada 2-3 horas, para cambiar los puntos de apoyo
  2. Hidratar de forma intensa la piel, aplicando el Aceite protector Menalind.
  3. Vigilar la ropa de la cama y del propio paciente: que esté siempre seca, limpia y, MUY IMPORTANTE, sin arrugas.
  4. Existen también ayudas dinámicas como son los colchones anti-escaras que ayudan a reducir este riesgo.

Aceite protector Menalind - Hidratar la piel de un paciente encamado

Encuentra el protocolo completo de protección de la piel de un paciente encamado en nuestra sección de Trucos y Consejos