cómo tomar la tensión

Hipertensión, ese enemigo oculto

Hay problemas de salud cotidianos en las personas ancianas que cuidas a los que te debes enfrentar. Desde la incontinencia hasta la diabetes y los deterioros cognitivos, entre otros, es normal que los adultos mayores presenten este tipo de inconvenientes. Lo importante es saber manejarlos y detectarlos si llegaran a aparecer. Uno de ellos es la hipertensión arterial (HTA), de la que ya hemos hablado en otro post, y que en España afecta  a más del 68% de los mayores de 60 años.

La HTA es una enfermedad que se diagnostica por un signo clínico: la elevación de la presión arterial.  Se considera HTA cuando aparecen cifras de tensión arterial mayores a 140 (la presión máxima) y 90 (la presión mínima).

La HTA no avisa (no presenta síntomas al principio) y, a menudo, coexiste con otros factores de riesgo cardiovascular como alteraciones del colesterol, diabetes y obesidad. Es por ello que tienes que estar atento a las mediciones frecuentes para prevenir una posible subida y sus consecuencias, ya que es un importante factor de riesgo cardiovascular y puede contribuir a la aparición de otras enfermedades.

¿Qué puedes hacer como cuidador?

Lo primero es tomar la presión arterial de manera periódica y vigilar las mediciones. Si bien es un acto sencillo, hay que hacerlo de manera correcta. La Sociedad Española de Geriatría y Gerontología ha elaborado el “Decálogo para tomar correctamente la tensión”:

  1. Antes de comenzar, comprueba que el esfigmomanómetro (aparato que se usa para medir la tensión) sea del tamaño adecuado. Si es muy pequeño de manera proporcional al tamaño del brazo puede dar una cifra tensional falsamente elevada.
  2. Que el paciente no fume, ni realice ejercicio físico ni ingiera café antes de tomarse la tensión.
  3. Que el paciente descanse al menos cinco minutos antes de realizarle la medición.
  4. Mide su tensión siempre a la misma hora. La primera hora de la mañana es el mejor momento.
  5. Que la temperatura de la habitación permanezca entre los 18-22 ºC.
  6. Toma la medición con el brazo siempre en posición horizontal a la altura del corazón, apoyándolo en una mesa o en el brazo del sillón.
  7. Coloca el manguito alrededor del brazo desnudo, entre el hombro y el codo con la manga remangada (que no apriete el brazo) y con las piernas ligeramente abiertas.
  8. Que el paciente no hable ni se mueva cuando se le toma la presión.
  9. Mide siempre la tensión en ambos brazos, y quédate con la cifra más elevada. El diagnóstico definitivo de hipertensión se basa en al menos tres mediciones de tensión arterial tomadas en dos visitas diferentes.
  10. Realiza otra medición cinco minutos después de la primera.

Por otro lado, hay algunas medidas que contribuyen a que la persona cuidada mantenga lejos a la hipertensión y tú puedes ayudarla:

  • Vigila el peso corporal y, en caso necesario, trata de reducirlo. A las personas a quienes les sobra más de un 10% de grasa corporal, la hipertensión les mejora cuando pierden peso.
  • Fomenta una alimentación saludable (frutas, verduras, granos, carnes magras, pescados azules, frutos secos).
  • Practica la actividad física.
  • Elimina el tabaco y el consumo de alcohol.
  • Aleja al estrés.

Desde Hartmann, queremos ayudarte y brindarte información relevante para ti y tu paciente sobre la prevención de la hipertensión. Te animamos a descargarte una infografía de apoyo con toda la información resumida sobre HTA.

 

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